
Recomendado para trabajos que requieren precisión, destreza y sensibilidad táctil, como: Ensamblaje de componentes. Manejo de piezas pequeñas. Inspección y control de calidad. Almacén y logística. Empaque y clasificación. Mantenimiento general. Manipulación de herramientas en condiciones secas. No utilizar como protección principal contra objetos cortantes, sustancias químicas, altas temperaturas o riesgos eléctricos.